Trucos de Dragon Quest XI para PS4

3 de febrero 2020
Imagen Trucos de Dragon Quest XI

Aunque Dragon Quest XI no es un RPG muy difícil, ciertos enfrentamientos o procesos de exploración sí pueden resultar algo complejos. Con los trucos y consejos que detallaremos a continuación este tipo de situaciones serán pan comido.

Ganar experiencia rápidamente

Como en todo videojuego de rol japonés, la manera de conseguir experiencia es acabando con los diversos enemigos que van apareciendo a lo largo de la aventura. Sin embargo, algunos de ellos, a pesar del esfuerzo que requieren para derrotarlos, proporcionan una cantidad irrisoria de puntos. No es el caso de los siguientes enemigos:

El primero es conocido bajo el nombre de Limo de metal. Aunque la experiencia que otorgan varía en cada caso, la cifra aproximada es de seis mil puntos. Su aparición está regida por el factor de la aleatoriedad, pero salen con más asiduidad en determinadas zonas del extenso mapeado de Dragon Quest XI. Así lo demuestran las Cavernas bajo Octagonia y El Otro Lado.

Si las visitas frecuentemente no te será difícil hallar algún que otro Limo de metal, aunque sí puede resultarte complicado acabar con él. ¿Cómo es posible si tiene tan pocos puntos de vida? Por su evasión.

Como en tantos otros juegos de rol, Dragon Quest XI dota a los personajes de habilidades. Algunas de ellas pueden ser aprovechadas para impedir que dichos enemigos que tanta experiencia proporcionan se zafen ante tus acometidas. Un claro ejemplo es el de dormir a la citada criatura.

Una estrategia similar podrías aplicar al dar con Mano Dura, otro enemigo que es ideal para ganar mucha experiencia en poco tiempo. Para encontrar a la criatura acude a Dristan, concretamente al laberinto. Explora la zona hasta que aparezca y, tras reducir su barra de vida a cero, obtendrás una enorme cantidad de PE.

Farmeo: recomendable pero no imprescindible

Dragon Quest XI - 1Uno de los errores que habitualmente cometen los videojuegos de rol consiste en obligar al jugador a tener que permanecer demasiadas horas luchando contra enemigos para subir de nivel. El objetivo es claro: ser capaz de adentrarse en aquellas zonas que, hasta el momento, estaban frecuentadas por criaturas demasiado poderosas.

Este tipo de luchas con el único fin de subir niveles son conocidas como farmeo. Afortunadamente en Dragon Quest XI no es ni mucho menos obligatorio, aunque sí recomendamos hacerlo de vez en cuando, sobre todo si acudes a una de las zonas como las que hemos mencionado en anteriores líneas.

De esta manera en solo una hora de combates incesantes habrás logrado obtener bastante experiencia que se repartirá entre los diversos personajes que formen parte de tu equipo. Por ende, las futuras criaturas con las que des, incluso las de gran poder de ataque, podrán ser derrotadas sin mayores dificultades.

Evitar grandes pérdidas de dinero

En Dragon Quest XI se penalizan mucho las muertes. Tanto es así que la mitad del dinero que portes en el momento de perecer pasará a ser historia, fastidiándote por haber perdido el oro que tanto te costó conseguir.

Evitarlo en gran medida es posible. Si te fijas, en las ciudades hay bancos que son plenamente funcionales. Es decir, permiten depositar oro para mantenerlo a buen recaudo. No dudes en hacerlo, llevando encima solo las cantidades que creas que puedas llegar a necesitar para el día a día.

Creación de elementos raros

Dragon Quest XI - 2Conforme la aventura va transcurriendo, nuevos elementos pasan a poder estar a tu disposición, los cuales hacen gala de una extrema rareza. Gran potencial ofensivo, posibilidad de protegerte ante los ataques de una criatura muy poderosa, etcétera.

Obtener este tipo de equipamientos es viable de dos maneras: comprándolos o fabricándolos por tus propios medios. La primera de las opciones es demasiado cara. De hecho, ni siquiera haciendo multitud de misiones secundarias reunirías la suficiente cantidad.

Pero, ¿y si optas por darles forma? No es nada complicado, aunque sí debes mentalizarte desde que da comienzo la partida. Y es que cualquier material que te encuentres en los escenarios o al derrotar a enemigos, por muy poco útil que inicialmente te pueda parecer, tendrá que ser recogido.

En un futuro sabrás cómo darle uso para fabricar un elemento raro, el cual te resultará de inestimable ayuda con tal de superar ciertas misiones que no podemos desvelar para evitar spoilers.