Guía de Assassin’s Creed: Valhalla para PC, PS5 y XSX

1 de diciembre 2020
Imagen Guía de Assassin’s Creed: Valhalla

Si bien es cierto que algunas mecánicas están presentes en la mayoría de juegos de la saga, cada título sorprende con una ambientación distinta y una historia única. En Assassin’s Creed: Valhalla tendrás que enfrentarte a Alfredo el Grande, rey de Inglaterra que no te pondrá las cosas nada fáciles.

Con tal de que la tarea te resulte más sencilla dispones de nuestra guía. Con ella podrás completar esta aventura poniéndote en la piel de un auténtico vikingo que pretende invadir tierras ajenas, lo cual se convertirá en una odisea.

Inicio del juego

Ubisoft sabe que esta saga, en cada entrega, atrae a nuevos gamers. Si también es tu caso agradecerás enormemente el inicio del título, puesto que poco a poco te va introduciendo en las diversas mecánicas que no tardarás en interiorizar por completo.

La batalla del camino del norte, conocida por ser la primera misión principal, da comienzo con el capítulo titulado ‘Vínculo de honor’. Presta mucha atención tanto al prólogo como a todo lo que vendrá seguidamente.

En primer lugar lo más importante es elegir un nivel de dificultad acorde a tus capacidades y conocimientos. Si eres principiante, el normal o fácil será idóneo para ti, ya que los enemigos no irán tan a saco.

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El prólogo te será de gran ayuda para aprender a mover al protagonista, Eivor, con el stick izquierdo, mientras que la cámara se desplaza fluidamente por medio del stick derecho. Tras elegir el género del citado personaje y al completarse una serie de escenas, serás ya adulto y deberás hallar a la tripulación con tal de rescatarla.

La primera mecánica que interiorizarás es la de ingerir alimentos y plantas con el objetivo de restaurar tu salud. A su vez, aprenderás a saquear, una acción que puede proporcionarte elementos de lo más valiosos.

A continuación ascenderás hasta la atalaya que aparece señalada en el mapa. Si no sabes cómo llegar hasta ella basta con ir avanzando por la montaña hasta alcanzar el pico de la misma, siempre en línea ascendente. En una de las pendientes es posible escalar para ahorrarte trayecto.

Tras una sincronización de lo más llamativa, ya sabrás la ubicación exacta de varios emplazamientos que están en las proximidades de ese lugar. Observa el campamento de Avaldsnes para saber hacia qué zona tendrás que dirigirte. Seguidamente pega un buen salto para impactar en el agua, bajando así instantáneamente de la atalaya.

¿Estás perdido debido a la gran extensión del mapeado? El propio juego te invita a hacer uso por primera vez del cuervo, aunque lo cierto es que encontrarás tu objetivo rápidamente. A pesar de las facilidades en términos de exploración, algún que otro enemigo hará acto de presencia para que te inicies en las mecánicas de combate.

Tal vez te encuentres algo indefenso. No te preocupes: el personaje de Dag te brindará un escudo cuya obtención agradecerás enormemente. Ahora ya sabrás cómo atacar y defenderte, aunque quedará por aprender otra mecánica fundamental en Assassin’s Creed: Valhalla.

Hablamos del sigilo. Siempre ha estado muy presente en la saga y, como no podía ser de otra forma, lo necesitas para avanzar en la trama de dicho título. Aun así, siempre tienes la alternativa de ser más directo. En esta ocasión dispones de unas puertas que puedes atravesar, aunque todos los enemigos se percatarán de ello.

Evitarlo está en tus manos: dirígete a la valla hecha a base de madera y ahí verás una parte que permanece abierta, invitándote a pasar. Hazlo y aprovecha la presencia de hierba con tal de estar agachado e invisible a los ojos del enemigo.

Yendo a la zona de la izquierda darás con una vivienda de grandes dimensiones. Acceder a la parte superior es fácil escalando por las estructuras allí presentes, aprendiendo así otro movimiento más que será muy reiterativo a lo largo de todo el juego.

Entra por el tejado y ve descendiendo para dar con Rikiwulf, el primer enemigo complicado del título. Lo primero que interiorizarás es la necesidad de esquivar los ataques más poderosos, los cuales son inbloqueables.

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A su vez, también aprenderás a vigilar el nivel de resistencia con tal de que nunca llegue a cero, lo cual te dejaría vendido ante un enemigo de semejante calibre. Por si fuera poco, adicionalmente averiguarás cómo manejar con destreza tu arco, arma que te servirá para aturdir al enemigo impactando en cada zona de su cuerpo que es débil –en este caso sus extremidades superiores–.

Cuando acabes con el enemigo volverás a disponer del equipo que antaño tenías, destacando sobre todo el hacha que tendrás que equiparte. Procede a liberar a todos los tripulantes y, preferiblemente, huye de los enemigos –puesto que son demasiado numerosos–. Tanto si te vas como si optas por enfrentarte a ellos, no olvides que el objetivo es dirigirte al río.

Allí aprenderás la última mecánica de este primer capítulo tan intenso. Nos referimos a la navegación en drakar, el cual ha de ser aprovechado para desplazarte junto a tu tripulación hasta Fornburg.

A partir de entonces te darás cuenta de lo enorme que es no solo el mundo de Assassin’s Creed: Valhalla, sino también el abanico de posibilidades que te ofrece en todos y cada uno de los trayectos realizados.

Y es que no solo podrás elegir entre dos misiones cuando charles con Fornburg, sino que adicionalmente tendrás la capacidad de saquear el campamento de Ike En Oy. De ti depende realizar ciertas acciones o no, así como optar por unos u otros caminos. El juego te ofrece una impagable libertad.

Cómo hallar a Gorm

En líneas generales todas las misiones principales de AC: Valhalla están bastante guiadas. Así pues, no tendrás dificultades para completarlas, más allá de algún que otro enfrentamiento un tanto complejo. De hecho, con paciencia bastarán sesenta horas para superar la campaña.

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Aun así, algún que otro hallazgo sí supone un reto, siendo un claro ejemplo el de Gorm. Cuando inicies ‘Caza de bestias’ no serán excesivas las pistas que el juego te proporcione. ¿Por dónde empezar?

Dirígete a Vinlandia y ve a la parte de arriba a la izquierda. Allí encontrarás las instalaciones de Narlfjor, un campamento que está repleto de enemigos.

Justo al hacer acto de presencia allí se mostrará un indicador con tal de que sepas exactamente dónde está Gorm. Para tratar con él como se merece, es decir acabando con su vida, asegúrate previamente de hacer lo propio con los soldados que irán a por ti.

Guía de armas

Tradicionalmente las armas han tenido siempre una gran relevancia en la saga. Como no podía ser de otra manera, en Valhalla resulta esencial dominarlas si quieres avanzar en la historia, sobre todo cuando te enfrentes a un enorme grupo de enemigos.

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A tu disposición tienes un total de tres ranuras. La primera de ellas está destinada a la mano con mayor destreza del protagonista. La segunda comprende su otra mano no tan buena, mientras que el tercer hueco es apto para el arco.

Este sistema te proporciona una insuperable versatilidad. Dependiendo del tipo de combate al que vayas a hacer frente puedes ir variando. Por ejemplo, ¿pretendes huir de una multitud enfurecida sin recibir daño? En tal caso equípate dos escudos.

Si quieres asestar golpes de gran daño y confías en tu capacidad para esquivar las ofensivas del enemigo, hazte con un arma que sea utilizable a dos manos. Sus movimientos suelen ser más lentos en comparación con las demás, pero destacan por su elevada potencia.

Antes de averiguar qué tipos de armas hay en Assassin’s Creed: Valhalla, es imprescindible que tengas en cuenta varios aspectos que resultan muy importantes. Primeramente ten en cuenta que determinados enemigos sucumbirán antes si empleas algunas armas en concreto.

A su vez, puedes estar ante dos armas aparentemente idénticas, pero su nivel de calidad tal vez difiera de forma considerable. Valóralo, puesto que si el grado es superior, ejercerás un mayor daño al combatir frente a uno o varios enemigos.

También es fundamental que sepas cómo obtener las armas que están disponibles en AC: Valhalla. Existe el método gratuito y el de pago, refiriéndonos al desembolso de la moneda virtual que conseguirás en el propio juego.

La mayoría de gamers prefieren el primero de ellos, aunque acarrea lidiar con un incesante proceso de exploración. Recorriéndote el mapa acabarás dando con campamentos militares que puedes saquear, así como tumbas que permanecen ocultas y otros recintos que te sorprenderán con armas de lo más potentes.

¿Deseas obtener directamente las armas sin perder tiempo? En ese caso la plata que hayas ido consiguiendo será intercambiable por el arsenal que tengas entre ceja y ceja. Para tal fin consulta el catálogo de los mercaderes, quienes se encuentran en varias ciudades del juego.

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Hay que valorar el hecho de que las misiones principales de Assassin’s Creed: Valhalla también pueden proporcionarte armas como las que describiremos a continuación, aunque nunca llegarán a ser tan buenas como aquellas que han ocultado los programadores y diseñadores en los lugares más inhóspitos del mapeado.

  • Arcos: Si lo que quieres es pasar desapercibido no dudes en hacer uso de estas armas capaces de matar silenciosamente a los enemigos desde una considerable distancia.
  • Martillos: Asestan golpes mortales, aunque su considerable peso les hace ser un tanto difíciles de manejar.
  • Manguales: Unas de las armas preferidas de los gamers, ya que más allá de ejercer bastante daño, son capaces de hacerlo abarcando un amplio radio. Por ende, no solo acabarás con los enemigos que tienes pegados a ti.
  • Hachas: El arsenal que más abunda en el juego. Dependiendo de si es ligera o tiene un gran peso necesitarás una o dos manos para atacar con ella.
  • Lanzas: Arma similar al arco. Los ataques a distancia resultan muy eficaces si sabes llevarlos a cabo en los momentos oportunos.
  • Espadas: Otro arsenal muy variado en AC: Valhalla y que cuenta con una gran presencia en todas las regiones del título.
  • Escudos: Imprescindibles para defenderte de los ataques con armas perpetrados por tus enemigos.

Independientemente del arma que elijas para tus aventuras en el juego, es fundamental que la vayas mejorando. El objetivo es claro: incrementar al máximo su calidad con tal de que sea posible ensartarle una runa.

Gracias a las runas obtendrás desde una mayor puntuación en determinados atributos que son cruciales para ganar en los enfrentamientos hasta otros beneficios que te dejarán con los ojos como platos.

Tal como sucede con las armas, las runas pueden tanto adquirirse a través de mercaderes como encontrarse directamente si exploras bien el extenso escenario.

Cómo obtener dinero en un tiempo récord

La plata es muy importante en Assassin’s Creed: Valhalla. Gastándola adecuadamente podrás hacerte con ítems valiosos que te resultarán de inestimable ayuda a lo largo de tu aventura. Por suerte, existen varios métodos que detallaremos en nuestra guía por medio de los cuales te harás con bastante dinero en poco tiempo.

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El primero es evidente, aunque no todos los gamers lo ponen en práctica. Básicamente consiste en vender aquellos objetos que sabes a ciencia cierta que no utilizarás.

No solo nos referimos a armas, sino también a las runas. Algunas de ellas te brindarán beneficios que tal vez no te interesan. ¿Es así? Entonces deshazte de las mismas acudiendo a un mercader. Dicho profesional te dará plata por todo aquello que le entregues.

Por supuesto, los saqueos también son un buen método para amasar una gran fortuna de plata. Al dejar tras de ti una pila de cadáveres resultará rápido ir saqueándolos para recaudar el dinero que, evidentemente, los muertos ya no necesitarán.

Las ciudades son ideales para perpetrar tus saqueos, ya que objetos como las vasijas y los jarrones suelen estar muy presentes allí. Pero las zonas alejadas del bullicio también resultan perfectas con tal de obtener plata.

Así lo demuestran tanto los campamentos como incluso los monasterios. Tal vez te lleves algún que otro ataque al penetrar en estas instalaciones, pero el riesgo merecerá mucho la pena.

Hasta ahora hemos hablado de métodos activos, pero ¿sabías que existe un sistema pasivo? En efecto, consistiendo en dar forma a un edificio de Barracones en el asentamiento que tengas en posesión.

En dicho recinto tendrás la capacidad de generar jomsvikingos, los cuales prestarán su ayuda al resto de gamers que disfrutan de AC: Valhalla. Al apoyarlos obtendrás recompensas sin que tengas que hacer nada más.

Al mismo tiempo en que ello sucede, puedes llevar a cabo otro método activo que se resume en apostar. Si bien es cierto que se trata del sistema más arriesgado, si se te dan bien los minijuegos como el Orlog, las apuestas de doscientas unidades de dinero te serán recompensadas con mucho dinero en escaso tiempo.

Cómo ganar experiencia rápidamente

Aunque se trata de una aventura repleta de acción, Asassin’s Creed: Valhalla te premia cada vez que subes el nivel de tu personaje –también conocido como poder–. Conseguirlo no es sencillo sobre todo cuando alcanzas un alto número de experiencia acumulada, pero poniendo en práctica estas estrategias lo lograrás.

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En primer lugar dirígete al asentamiento y accede a la Tienda de Reda. Allí verás varios contratos que, más allá de proporcionarte ópalo, te brindan un máximo de trescientos puntos de experiencia. No está mal, ¿verdad?

Puedes aumentar la cifra si también realizas otras acciones como, por supuesto, superar las diversas misiones principales que te plantea el juego. Cada una de ellas te brinda más experiencia en comparación con el resto de labores efectuables in-game.

Finalmente presta atención al mapa, ya que de vez en cuando una tonalidad azulada te indicará la presencia en las proximidades de un misterio pendiente de resolver. Este tipo de misiones secundarias, aunque no afectan a la trama principal, sí ofrecen una nada despreciable cifra de experiencia.

Mejorar el inventario

AC: Valhalla pretende ser realista en numerosos aspectos. Así pues, no es de extrañar que el protagonista no pueda portar una infinita cantidad de objetos. Sin embargo, ¿sabías que este límite es ampliable?

Primeramente tienes la posibilidad de llevar un mayor número de flechas. Para tal fin ubica el cursor de la interfaz en el carcaj y verás qué elementos necesitas con tal de mejorar dicho conjunto. En concreto se trata de hierro y cuero.

Tu carcaj es mejorable hasta en diez ocasiones, por lo que en comparación con el principio, el número de flechas que podrás llevar al final del juego será muy superior.

Algo parecido sucede con las raciones. El método a seguir para aumentar el límite de la comida a portar por Eivor es idéntico al anteriormente descrito, incluyendo los materiales requeridos. Sin embargo, en esta ocasión el límite de mejoras está cifrado en seis como máximo.

Datos del juego