Analisis - Bloodborne

Publicado el 06/04/2015

Bloodborne era uno de los juegos más esperados de los últimos tiempos. Un juego de la saga de Souls, lo que significa un hack n’slash de espada y escudo, y sin embargo… Bloodborne no es lo mismo, en esta ocasión estaremos más indefensos, deberemos medir con más cuidado nuestros encuentros y sobre todo moriremos muchos más que en las entregas anteriores de la saga Souls, algo por otro lado normal ante la enrome cantidad de enemigos que nos encontraremos y lo bestiajos boss finales. Perdonad que me haya emocionado, acabo de soltar el mando y ya se sabe, estoy todavía metido en la partida.

Vayamos por partes. A nivel argumental Bloodborne nos sitúa en la ciudad de Yharnam, un lugar oscuro y tétrico (y muy gótico en lo que se refiere a sus edificios), una ciudad en la que ha recaído una maldición de sangre que afecta a casi todos sus habitantes convirtiéndolos en monstruos con ansias de causar la muerte a todo con el que se cruzan. Los pocos habitantes que no se han visto afectados por esta maldición se han encerrado a cal y canto en sus casas o en cualquier otro sitio seguro y están poco dispuestos a unirse a nuestra aventura, ni siquiera a facilitarnos las cosas. A decir verdad, no podemos decir que el argumento nos diga demasiadas cosas acerca de cómo se ha llegado a esta situación, pero lo que si nos deja claro es que nosotros somos un cazador de monstruos y que nuestra misión es acabar con esta maldición.  A lo largo de nuestra aventura nos iremos encontrando con ciertos objetos en cuyas descripciones podemos leer algún que otro detalle que nos hace profundizar un poco más en la historia, pero no demasiado, siendo esto además algo secundario y opcional que seguramente encantará a los jugadores más completistas.

Como podemos ver la historia no es el punto más fuerte del título que sin embargo hace todo un alarde de fortaleza en el terreno de la jugabilidad. En este sentido, lo primero que podemos decir de Bloodborne es que es un juego que apuesta por una jugabilidad directa, dando mucha menos importancia a estadísticas, como el peso, la clase mágica o la variedad de armas, que si que importaban en anteriores entregas de la saga, pero que por otro lado hacen que el título gane en ritmo y velocidad. Pero no solo por esto podemos decir que Bloodborne es un título más directo, sino también por su manera de entender los combates, que serán muy frecuentes y peligrosos, ya que se pone mucho más peso en nuestra habilidad como guerreros que en que tengamos las estadísticas a nuestro favor. De esta manera debemos mejorar nuestros reflejos y la velocidad de nuestras decisiones, ya que no solo tendremos que ser buenos guerreros sino que también hábiles a la hora de decidir si usamos una pócima u otra. Sea como sea, podemos entender este sistema de combate no como una ruptura con el anterior sino como una especie de mejora, una evolución por así decirlo, que apuesta más por un perfil más ofensivo y más rápida, seguramente con el objetivo de llegar a un mayor número de público… y lo consigue.

Por otro lado nos encontramos con la zona de El Sueño del Cazador, una zona tranquila y pacífica que nos posibilita poder desplazarnos a distintas zonas, hablar con algunos personajes (como por ejemplo Muñeca), subir el nivel de nuestro personaje, mejorar nuestras armas, curarnos , etcétera… En este sentido, también encontramos que las estadísticas son muchos más directas y tendremos Vitalidad, Aguante, Fuerza, Habilidad, Viveza de Sangre y Arcano, a los que podremos sumar otros efectos adicionales como por ejemplo veneno, el frenesí, el fuego, el rayo y bestialidad. Además en la zona de El Sueño del Cazador también podremos comprar y vender objetos, o crear mazmorras aleatorias del Cáliz.

 

En lo referente a la mejora de las armas disponemos del taller. Para ello deberemos tener piedras de sangre con las que subir las estadísticas, aunque para notar resultados más evidentes tendremos que usar gemas sangrientas. Incluso podemos dotar a nuestras armas diferentes efectos adicionales como igual que hemos mencionado para nuestros ataques, es decir, veneno o plus de daño si tenemos la salud al máximo, etcétera… en último lugar también tenemos las runas, que como los anillos de anteriores entregas nos dan la posibilidad de tener diversas opciones extra como por ejemplo poder cargar con más pociones, o más balas de mercurio o hacernos de diversas resistencias a efectos negativos, etcétera…

También encontraremos una serie de personajes que nos influirán en mayor o menor medida, aunque la mayor parte de ellos están escondidos en sus casas y no querrán saber nada de nosotros, habrá muchos de ellos que nos harán pequeños encargos a modo de misiones secundarias, no demasiado complicadas y también nos encontraremos con otros cazadores que en esta locura en la que estamos inmersos pueden ayudarnos, darnos información, atacarnos (algunos están totalmente locos), darnos algún ítem o mejora como recompensa por una tarea, etcétera. Como es lógico, esta manera de ir avanzando por la aventura no solo dota de una mayor vida útil al juego, sino también nos proporciona la oportunidad de explorar concienzudamente los diferentes entornos y escenarios de la intrincada ciudad de Yharnam y poder descubrir todos sus secretos. 

En lo que se refiere a las armas que tenemos disponibles, y dejando de lado la polémica sobre su número que por otro lado pensamos que es un tanto buscar problemas donde no los hay, nos encontramos con menos que las que pudimos ver en otras entregas de la saga Soul, si bien tenemos que decir que nos parecen de lo más acertadas. En este sentido, contamos con un total de 15 armas principales en la aventura, cada una con ciertas cualidades propias. Además cada una de ellas tiene una función especial, con lo que podemos decir que multiplicamos por dos su número, además de cambiar de manera radical su manera de usar y por tanto el estilo de combate. Sea como sea, puede que se eche en falta más variedad pero no por el hecho de su efectividad sino más bien por el sentido artístico, algo totalmente perdonable y accesorio, aunque insistimos que no estaría de más.

En lo que se refiere a las armas secundarias o de mano izquierda, hemos perdido el escudo, pero hemos ganado armas especiales y, mejor aún, armas de fuego. Podemos de todas formas, encontrar escudos de madera pero son poco efectivos e incómodos de usar, está claro que todo en el juego está pensado para empujarnos a la acción. Es por ello que la inclusión de armas de fuego le sienta tan bien a este Bloodborne, porque en cierta manera hacen la función de un arma más defensiva, es decir, pueden detener un ataque enemigo o realizar un contraataque que nos permita iniciar nuestro ataque más demoledor, el Ataque Visceral, que rompe la defensa del enemigo y lo elimina en un santiamén. De esta manera nos encontramos con trabucos, pistolas, fusiles victorianos y hasta un lanzallamas.

También tenemos diferentes trajes que a decir verdad son bastante parecidos entre sí, aunque cada uno nos darán una pequeña ventaja, como por ejemplo reducir el efecto de ciertos estados negativos, como veneno o frenesí, o bien darnos alguna ventaja como por ejemplo reducir las arremetidas cuerpo a cuerpo…

En lo que se refiere a los enemigos, encontramos buenas noticias sobre todo en lo que se refiere a la variedad, a la cantidad y a su dificultad. Es innegable que se nota el salto generacional, algo que comprobaremos en sus diseños y su nivel de acabado, dándonos siempre esa sensación de horror y miedo. En este sentido, nos encontramos con los propios ciudadanos de Yharnam que han sido corrompidos, por así decirlo son los enemigos “regulares”, pero también encontramos ratas enormes, gigantes y otras bestias cada vez más aterradoras y duras de pelar. Mención especial debemos hacer a los boss de zona que por norma general nos harán pasar más de un aprieto y con los que tendremos que sacar a relucir nuestras mejores habilidades si es que queremos salir victoriosos, ya que el más mínimo fallo significa una muerte casi segura. Además a estos boss de zona que nos iremos encontrando e la aventura hemos de sumar los que nos encontraremos en las Mazmorras del Cáliz, lo que hace que su número se multiplique.

Todo esto nos da como resultado una campaña principal de unas 35 a 40 horas, dependiendo como siempre del tipo de jugador. Una campaña algo más corta que los juegos anteriores de la saga Soul, pero que se alarga bastante si tenemos en cuenta las zonas secretas e incluso mundos ocultos que hay repartidas por todo el juego y que,  como siempre suele suceder, estarán allí para aquellos que se molesten en explorar cada rincón. Pero donde más gana el juego en vida útil es en Las Mazmorras del Cáliz. Para poder acceder a estas zonas deberemos encontrar o bien objetos o cálices secretos que nos permitirán el acceso a una mazmorra determinada. Las mazmorras son de generación aleatoria, tanto en la distribución de sus zonas, como de sus enemigos o como de objetos que podemos encontrar.  Deberemos avanzar por ellas hasta conseguir activar la palanca que abre la zona en la que nos enfrentaremos al boss correspondiente. No exageramos si decimos que pasaremos horas recorriendo los pasillos de las mazmorras, aunque si queremos podemos hacer el camino en compañía, algo recomendable sobe todo en las partes más difíciles o bien compartir nuestra mazmorra con la comunidad para explorarla con ayuda de alguien.

Fuente: www.trucoteca.com

Pero no todo acaba aquí, sino que además tenemos una modalidad online que nos ha resultado bastante interesante. En este sentido, nos encontramos con un sistema de campanas, muy en sintonía de los juegos anteriores. A través de estas campanas podremos entrar en el mundo de otro jugador, bien sea para cooperar o bien para invadir su mundo y eliminarlo; también crear contraseñas (con un sistema de glifos) para que solo tengan acceso a nuestro mundo los jugadores que nosotros queramos, o bien tengamos acceso a una determinada Mazmorra del Cáliz. Pero jugar online o de manera cooperativa tiene un precio que debemos pagar en forma de puntos de Lucidez. Ganaremos Lucidez a medida que vayamos derrotando a boss finales o bien a través de conseguir ciertos objetos especiales, de manera que si queremos jugar en modo cooperativo o bien en online debemos también y de manera forzosa explorar y combatir por nuestra cuenta.

Por último repiten ciertos aspectos como los comentarios o mensajes de otros jugadores, a modo de información sobre ciertas zonas, que podemos votar como útiles o no; los fantasmas de las muertes de otros jugadores, la presencia de otros jugadores, etcétera…

En lo que se refiere a su apartado artístico Bloodborne nos presenta un mundo sencillamente espectacular. La ciudad de Yharnam está claramente inspirada en el arte gótico y en las estructuras de aire victoriano, si bien todo mucho más decadente y recargado si cabe. Las calles, callejones, rincones, edificios, etcétera son sombríos, tétricos y siniestros, con ese toque de esplendor perdido que entra por los ojos desde el primer momento, algo que también podemos decir de los entornos que rodean a la ciudad.

En este sentido tenemos que destacar que la oscuridad es la nota principal de la apariencia del juego, y es precisamente por esta característica que apreciamos el buen trabajo que se ha hecho con el tratamiento de la luz, que se hace patente cuando conseguimos estar en un lugar en el que entran unos rayos de luz. El diseño de los escenarios y de los personajes no ha ahorrado en detalles y salta a la vista el enorme trabajo realizado en este sentido.

En  lo que se refiere a aspectos más técnicos, la tasa de imágenes por segundo no es todo lo estable que se podría desear y hemos podido observar algún que otro pequeño salto, que si bien es cierto que no molestan demasiado, están ahí. Sin embargo, el principal punto débil de Bloodborne es los tiempos de carga que son en ocasiones bastante largos y que pueden llegar a desesperar, algo que no entendemos del todo bien teniendo en cuenta en la generación de consolas en la que estamos.

En lo que se refiere a su apartado de audio, lo primero que encontramos es una banda sonora más que notable, con unos temas de corte un tanto siniestro que le sientan como un guante al aspecto general del título y que nos meten dentro de la historia. Los efectos de sonido sin ser sobresalientes también hacen muy buen trabajo, dándonos lo que podemos esperar de un título de esta categoría. Sin embargo la novedad más positiva viene de la mano de que podremos disfrutar del título en castellano, con un muy buen trabajo de los actores de voz, aunque si eres de los seguidores más puristas de los títulos de la saga Soul siempre puedes volver a las voces en inglés con subtítulos en castellano, o bien seleccionar uno de los cinco idiomas que el título trae disponibles.

A modo de conclusión podemos decir que Bloodborne es un título que ha sabido estar a la altura de lo que se esperaba de él y de las expectativas que los jugadores tenían puestas en él. Bien es cierto que rompe un poco con lo que los títulos de la saga Soul nos habían acostumbrado, pero en conjunto estas modificaciones lo han acercado a un público más numeroso a la vez que no decepcionará a los seguidores más puristas. Bloodborne, apuesta por una jugabilidad más frenética y directa, apuesta en definitiva por la acción más pura, al precio de sacrificar ciertos aspectos, como por ejemplo los combates basados en estadísticas, pero podemos decir que ha ganado en esta apuesta.

Acción y también exploración que nos reportará muchos beneficios, como por ejemplo el ganar puntos de Lucidez para poder jugar en online. La inclusión de las acciones cooperativas, así como de las Mazmorras del Cáliz, da al juego una mayor vida útil y multiplican las horas de juego que inicialmente se plantean. A esto hemos de sumar un apartado artístico impresionante, que nos mete en la historia desde el primer momento, que engancha y que nos retrata un mundo tétrico a la vez. En el lado menos positivo tenemos que hacer mención a unos tiempos de carga que en ocasiones llegan a desesperar un poco, algo que como hemos comentado no debería producirse en esta generación de consolas. Sea como sea, es algo perdonable en el conjunto general del título. Bloodborne es sin duda todo lo que muchos estábamos esperando, un must have que podamos disfrutar de principio a fin y con el que pasaremos mucho tiempo enganchados. 

Bloodborne - Trailer de Lanzamiento

 


Análisis para Playstation 4

    PS4

Bloodborne

Género: Rol / Accion
Desarrollador: From software
Editor/Distribuidor: Sony


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Perfil de alex

alrufe
A decir verdad soy un enamorado de este mundo desde sus inicios... soy de los que han jugado en recreativos hasta que cerraban, en megadrive, spectrum y amstrad... y aun seguimos en la brecha!!!

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