Cuando nos encontramos con precios de juegos en estados unidos y en europa, se suelen equiparar precios. Si Allí un juego cuesta 50 o 60 dólares, aqui suele costar 50 o 60 Euros. Algo bastante comprensible si entendemos gastos de exportación y otros detalles. La diferencia es asumible, puede que injusta, pero asumible. La sorpresa ha sido encontrarnos que Rock Band va a costar 170 dólares (107 euros) en Estados Unidos y en Europa nos lo van a vender por la friolera de 240 Euros. Robo, timo, caradura, estafa, engaño son palabras que nos vienen a la mente tras anunciar el precio en nuestro continente.
El señor Rob Kay, diseñador jefe del juego, dice que "es un juego diferente, ningun otro ofrece tres periféricos en el mismo pack" y añade lindezas como "creo firmemente que la gente que lo compre tendrá una experiencia asombrosa que no pueden conseguir en otro sitio". Sin duda la experiencia de comprar un juego al precio de una Wii.
La decisión final va a ser de cada uno. Por el momento es un juego que merece no ser comprado o como mínimo invita a hacerlo importado de EE.UU. ya que empieza a ser escandaloso este "cambio" de moneda con el que se lucran algunas empresas desarrolladoras.
No nos engañen más, aquí tenemos los mismos derechos que en cualquier otra parte del mundo.