

Lo de ponernos en la piel de un dios o un demonio en el mundo de los videojuegos no es nuevo, ni mucho menos, pero siempre consigue atraer la atención del público. Cuando en 2007 Codemasters presentó al público la primera entrega de Overlord, ésta no tardó en impactar entre los usuarios. El concepto era del todo irresistible: controlar a un tirano del mal en su camino por imponer su ley en el mundo mediante el control de esbirros de las tinieblas. La experiencia resultaba en concepto similar a la de otros juegos (en su base muy base, digamos Pikmin o Doshin the Giant), pero el argumento, con mucho humor, y el desarrollo, lleno de acción y estrategia, calaron entre el público. Ahora nos llega la secuela, que recupera la esencia del título original y la expande de varias formas nuevas gracias al talento de la desarrolladora Triumph Studios.
Rhianna Pratchett, la hija del ilustre escritor Terry Pratchett, vuelve a guionizar el juego, demostrando su enorme talento. Ésta vez la historia nos pone en la piel del hijo del anterior Overlord (Overlad), que tras los acontecimientos de Overlord: Raising Hell terminó en las montañas de Nordberg. Al comenzar a controlar esbirros y dejar huella entre los aldeanos del lugar, el joven Overlord se coloca en el punto de mira del Imperio, un ejército de estilo romano que viaja por el mundo acabando con todos los seres mágicos que encuentra. Su próximo objetivo es el protagonista.
El juego real comienza poco después del primer encuentro entre el joven Overlord y el Imperio. Llegamos a nuestros dominios y se realiza un salto temporal para presentar al Overlord en un estado adulto. A partir de ese momento iniciamos el segundo tutorial, uno más avanzado, y empezamos a colocar los muebles de la que será nuestra primera gran tiranía sobre los débiles. A lo largo del juego deberemos recorrer el mundo tomando control de distintos territorios y enfrentándonos al Imperio. En ciertos momentos tendremos la oportunidad de elegir entre dos caminos: la absoluta destrucción, o la dominación como tirano de los territorios conquistados. En base a cómo actuemos el aspecto del protagonista se irá alterando de una forma u otra.
Aunque a lo largo del juego controlamos activamente al Overlord y podemos realizar muchas acciones con él (desde golpear hasta lanzar hechizos), son los esbirros quienes realizarán todo el trabajo sucio en los enfrentamientos. Los controlamos de forma muy sencilla, enviándoles a la batalla con un botón o pidiéndoles encargos independientes con otro. Manejarlos y darles órdenes será imprescindible para superar puzles o salir airosos de las batallas, en las que lucharán como titanes contra cualquier enemigo que aparezca. Además, tendrán la posibilidad de montarse en bestias anteriormente capturadas y realizar acciones específicas para cada tipo de esbirro (algo así como las particularidades de cada color de Pikmin en el juego de Nintendo).
Además del modo monojugador, donde por cierto el Overlord puede tomar varias mujeres como esposas, Overlord II incluye opciones multijugador online y en conexión local. Destacan dos variantes, cooperativo y en competición, con sus respectivas opciones independientes.
La ambientación es para quitarse el sombrero, con unos escenarios que nos sumergirán en un atractivo mundo de fantasía. Por si esto fuera poco, los escenarios son de un tamaño enorme y cuentan con una elevada interacción, sin olvidar que en ningún momento hay problemas de velocidad. Esto es especialmente meritorio al tener en cuenta que en pantalla se unen una elevadísima cantidad de personajes, sobre todo cuando nos encontramos en grandes batallas donde nuestro ejército de esbirros es de un tamaño considerable. Como último detalle visual, destacar las escenas de vídeo, que aportan un estupendo toque de humor al juego y ayudan mucho a que la narración de la historia resulte más amena.
El trabajo que se ha realizado en ésta edición española es fantástico, con un doblaje de elevadísima calidad que supera todas las expectativas. No sólo los dobladores contratados para el trabajo realizan un buen trabajo (y en su mayoría son voces que nos sonarán al menos de televisión), sino que los diálogos mantienen el humor de la versión original. La banda sonora está en muy segundo plano, dándole protagonismo a los efectos.
Quizá si disfrutaste del primer Overlord y lo exprimiste hasta la última gota, encuentres ésta secuela demasiado parecida. No obstante, no quita que sea un gran juego y que entretenga durante horas. Si por el contrario es la primera vez que te pones a manos de un Overlord, vas a disfrutar de lo lindo con las fechorías que podrás llevar a cabo con los esbirros. No te lo pierdas.
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Título: Overlord II Nota: 88 Plataforma: Xbox 360 Género: Acción-Estrategia Desarrollador: Triumph Studios Editor / Distribuidor: Codemasters Codemasters |
El jueggo me parece bueno habri qe jugarlo
CUANDO SALE YA LO QUIERO JUGAR
parece muy bueno el juego por desgracia para mi no a llegado ni la consola a mi pais pero por lo que e sabido falta poco para que salga y por el tipo de juego que es y por mi gran interes en esta clace de juegos espero poder jugarlo muy buen post muy buen juego
saludos gente
toca comprarlo ,pues se ve muy emocionante
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